Tan especial como tú

Conoce como los Probióticos + Prebióticos pueden mejorar tu salud digestiva y bienestar general
La microbiota intestinal es un componente clave de nuestra salud. Cuando se mantiene equilibrada, favorece funciones esenciales del organismo y promueve el bienestar general.
Pero si se altera, lo que se conoce como disbiosis, se asocia con múltiples enfermedades y trastornos digestivos, metabólicos e inmunológicos.
Por qué Cuidar tu Microbiota
La microbiota participa en funciones importantes del organismo:
-
Favorece una buena digestión.
-
Apoya el funcionamiento normal del sistema inmunitario.
-
Contribuye a la producción de algunas vitaminas.
-
Apoya tu bienestar general.
Pequeños hábitos
Gran Impacto
en tu microbiota
Cuando cuidas tu microbiota de forma diaria, apoyas tu bienestar desde adentro
Consume diariamente alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
Mantén una adecuada hidratación.
Realiza al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana.
Procura dormir entre 7 y 8 horas cada noche.
Evita la automedicación, especialmente con antibióticos.
Reduce el consumo de azúcares y alimentos ultraprocesados.
Hábitos saludables basados en recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Tu intestino es mucho más que un órgano digestivo. En él habita la microbiota, una comunidad de billones de microorganismos que interactúa con diferentes sistemas del organismo, como el inmunológico, el metabólico, el cardiovascular y el nervioso.

Tu vida Probiótica
Mantener un intestino equilibrado es la clave para apoyar tu bienestar general.
Por eso, cuidar el equilibrio de la microbiota se ha convertido en un aspecto importante para el bienestar diario para toda la familia.
¿Qué es un simbiótico?
Una fórmula simbiótica combina probióticos y prebióticos. Los prebióticos son fibras que sirven de alimento para los probióticos. Esta combinación ayuda a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal, favorece el funcionamiento digestivo y contribuye al bienestar intestinal.
¿Qué diferencia hay entre un producto probiótico y un simbiótico ?
Un probiótico aporta microorganismos beneficiosos, mientras que un simbiótico combina probióticos y prebióticos. Esta combinación puede ofrecer un apoyo más integral a la microbiota intestinal. Lo importante es elegir un producto de calidad, con ingredientes bien identificados y un empaque que favorezca su conservación.
¿Qué debes tener en cuenta al momento de decidir adquirir un probiótico o simbiótico?
1. Verifica que cuente con el registro sanitario INVIMA correspondiente para su comercialización en Colombia. Algunos productos adquiridos a través de plataformas internacionales pueden no contar con esta autorización.
2. Conoce al fabricante. No todos los fabricantes cuentan con la tecnología y el personal especializado necesarios para elaborar probióticos o simbióticos con los estándares de calidad requeridos. Existen fabricantes especializados exclusivamente en probióticos y simbióticos que brindan mayor seguridad. Pregunta al distribuidor y ¡no pierdas tu dinero!
3. Revisa el empaque. Los sachets individuales son la primera opción, porque protegen el producto y ofrecen dosis únicas. Las cápsulas son una alternativa, siempre que cuenten con tecnología de protección adecuada. Las presentaciones en tarro o bolsas con cierre zip son menos recomendables, ya que la exposición repetida al oxígeno y la humedad puede afectar la estabilidad del producto.
